Uncategorized

Que el dólar pierda con la tasa, el plan no escrito tras el acuerdo por la deuda – Clarín

https://www.clarin.com/economia/economia/dolar-pierda-tasa-plan-escrito-acuerdo-deuda_0_uP1MwjF5M.html


851

El Banco Central busca bajar la brecha cambiaria. Incentiva los plazos fijos en pesos en el intento de desdolarizar los ahorros.



Alberto Fernández anunció el relanzamiento del plan Procrear, horas después de destacar públicamente el acuerdo con los acreedores externos. Foto AFP

El dólar “blue” bajó 8 pesos y el “contado con liquidación” un 5% cerrando en $114,97 para alivio del Gobierno y de los operadores del mercado financiero que habían apostado a un acuerdo del presidente Alberto Fernández con los acreedores externos.

En la jornada posterior al anuncio oficial del esperado entendimiento la suba de hasta 10% en las acciones y de 7% en los bonos marcó el clima festivo que ya a mitad de la rueda comenzaba a registrar ventas de los compradores ocasionales que buscaron concretar sus ganancias.

' + this.bajada +'

‘}

};

(function ( $ ) {
$.Newsletter = function () {
var options = {
url_suscribir: ‘/newsletter/suscribir’,
url_consultar: ‘/newsletter/consultar’,
mensaje_suscripto: ‘/newsletter/mensaje/susnota’,
mensaje_yasuscripto: ‘/newsletter/mensaje/asus’
};
suscribo = function (options, mail, grupo) {
$.ajax({
url: options.url_suscribir,
dataType: ‘json’,
method: “POST”,
cache: false,
data: {
“mail”: mail,
“idGrupo”: grupo
},
success: function (response) {
newsletterStorage.removeItem(grupo);
var path = options.mensaje_suscripto + ‘?title=’+$(‘.newsletter-embeb’).attr(“titulo”);
openModal(path);
}
});
}
consulto = function (options) {
var user = WAuth.getUserSync();
$.ajax({
url: options.url_consultar,
dataType: ‘json’,
cache: false,
data: {
“email”: user.email
},
success: function (response) {
var grupoWidget = $(‘.newsletter-embeb’).attr(‘grupo’);
if (response.subscriptions[grupoWidget]) {
var path = options.mensaje_yasuscripto + ‘?title=’+$(‘.newsletter-embeb’).attr(“titulo”);
openModal(path);
} else {
suscribo(options,user.email,grupoWidget);
}
}
});

}
authenticate = function () {
if (getIdPase() == ”) {
WAuth.authenticateUser();
$.cookie(“suscribir”,$(‘.newsletter-embeb’).attr(‘grupo’));
} else {
$.cookie(“suscribir”,0);
}
}
getIdPase = function () {
var idPase = $.cookie(‘idPase’);
if (idPase == null || idPase == “”) {
return ”;
}
return idPase;
}
execute = function (options) {
authenticate();
consulto(options);
}
openModal = function (path) {
$.magnificPopup.open({
closeOnBgClick: false,
closeBtnInside: false,
overflowY: ‘scroll’,
alignTop: true,
modal:true,
items: {
src: path,
type: ‘ajax’
},
callbacks: {
close: function () {
window.location.hash = ”;
},
open: function () {
$(‘.mfp-bg’).addClass(‘modal-newsletter’);
}
}
});
}

execute(options);
}
}( jQuery ));
$(document).on(‘click’,’.newsletter-embeb figure, .newsletter-embeb .mt h4, .newsletter-embeb .mt .data-txt, .newsletter-embeb .mt .bt’, function () {
$.Newsletter();
});
$(document).on(“wa.login”, function(e, user){
if($.cookie(“suscribir”)>0) {
$.Newsletter();
}
});
$(document).ready(function () {
var user = WAuth.getUserSync();
if(user){
var widgetSavedToGroup = newsletterStorage.getItem(nlObject.id);
var almacenarWidget = false;
if(typeof widgetSavedToGroup === ‘undefined’ || widgetSavedToGroup === null){
almacenarWidget =true;
}
if(almacenarWidget){
$.ajax({
url: ‘/newsletter/checksubscription’,
dataType: ‘json’,
cache: false,
data: {
“email”: user.email,
“grupoID”: nlObject.id
},
success: function (response) {
queryGroup = nlObject.id;
if(response.isSubscribeToGroup && response.widget != ”)
{
nlObject.id = (typeof response.widget.data.newslettersList.id !== “undefined”) ? response.widget.data.newslettersList.id : ”;
nlObject.newsletterName = (typeof response.widget.data.subtitle !== “undefined”) ? response.widget.data.subtitle : ”;
nlObject.title = (typeof response.widget.data.title !== “undefined”) ? response.widget.data.title : ”;
nlObject.subtitle = (typeof response.widget.data.subtitle !== “undefined”) ? response.widget.data.subtitle : ”;
nlObject.bajada = (typeof response.widget.data.subhead !== “undefined”) ? response.widget.data.subhead : ”;
nlObject.quotedBajada = (typeof response.widget.data.subhead !== “undefined”) ? response.widget.data.subhead.replace(/[‘”]+/g, ”) : ”;
nlObject.imgSrc = (typeof response.imageUrl !== “undefined”) ? response.imageUrl : ”;
nlObject.frequency = (typeof response.widget.data.newslettersList.frecuency !== “undefined”) ? response.widget.data.newslettersList.frecuency : ”;
}

newsletterStorage.setItem(queryGroup, nlObject.htmlContent());
$(‘#nl-box’).html(nlObject.htmlContent());

}
});
}
else {
$(‘#nl-box’).html(widgetSavedToGroup);
}
}
else
{
$(‘#nl-box’).html(nlObject.htmlContent());
}
})

Al haber evitado caer en un default total, el Presidente salió airoso también a efectivizar parte de su ganancia política afirmando que “ahora tenemos despejado el horizonte” en un mensaje a los empresarios que “tienen un mejor escenario para proyectar sus negocios”.

¿Cuánto durará el alivio? ¿Qué se puede esperar en el corto y el mediano plazo?

En términos futbolísticos, el Gobierno evitó una goleada pero el empate queda lejos y el camino, como lo adelantó el ministro de Economía, Martín Guzmán​, tiene su próxima parada en el Fondo Monetario Internacional.

Allí lo esperan para conversar sobre cómo enfrentará la Argentina los vencimientos de 2022 y 2023, que suman US$ 40.000 millones. ¿Irá pronto Guzman a hablar con Kristalina Georgieva​?

Los tiempos políticos indicarían que sí. Dentro de un año la campaña para las elecciones legislativas estaría a pleno y el Gobierno quiere evitar que el cierre de un programa con el organismo (siempre pide reducir el déficit, más apertura económica y ahorro) se transforme en un tema electoral de un sociedad acostumbrada mayoritariamente a decidir su voto en función de la situación de su bolsillo.

Pero antes de recurrir formalmente al FMI, el Gobierno comenzó a poner en práctica su plan de manejo de la coyuntura a partir de la convicción de que el acuerdo con los bonistas debería descomprimir las tensiones sobre el mercado cambiario.

Sin estridencias, con la suba de tres puntos de la tasa para los depósitos a plazo fijo de los minoristas, Miguel Angel Pesce alineó dos variables fundamentales para transitar la coyuntura tratando de tener el menor impacto posible en la marcha de la inflación.

El esquema, en síntesis, es que el rendimiento de la tasa en pesos (33% anual) supere al ritmo de aumento del dólar oficial que en julio, anualizado, daría un 31%.

Mirá también

Si esa tasa atrae a los minoristas y las letras del Tesoro a los mayoristas, especialmente a los bancos para colocar sus excedentes (ofrecen 32% anual o la variación del CER más 1,5%), más la absorción que se produzca por las Leliq (letras de liquidez del Banco Central que le pagan a los bancos 38%), se generaría una red de contención para que los pesos no vayan al dólar.

Así el esquema anticipa: vigencia plena del cepo cambiario (en el Central aseguran que el pago de importaciones está normalizado), aun cuando hay “goteo” de reservas y el Central espera que las liquidaciones de divisas de la segunda parte del año sean iguales a las del segundo semestre de 2019.

A la confirmación del cepo le sigue la del“crawling peg” descartando cualquier salto del dólar. El oficial irá aumentando a razón de 2,6% por mes, por debajo del rendimiento de la tasa de interés e intentando no impulsar la suba de la inflación vía presión sobre los alimentos, muchos de los cuales se rigen por el dólar mayorista.

El ministro Martín Guzmán ahora tiene el desafío de negociar con el FMI.  Foto Télam

El ministro Martín Guzmán ahora tiene el desafío de negociar con el FMI. Foto Télam

Pero el talón de Aquiles del esquema sigue siendo la “brecha cambiaria” que, aún con la baja del “contado con liqui” del 4 de agosto, se mantiene por encima de 65%.

Una esperanza del Gobierno es que con la dolarización de los conocidos como “bonos PIMCO” que avaló el Congreso, podría bajar la demanda de divisas sobre el CCL.

Esos bonos en pesos emitidos en tiempos de Mauricio Macri serán pasados a dólares en una medida que criticó el ex ministro Roberto Lavagna y a la cual el Gobierno había dicho que nunca recurriría.

El principal tenedor es ese poderoso fondo de inversión del exterior y que, suponen en el Central, con la dolarización oficializada no tendría necesidad de ir al mercado a comprar las divisas con lo que, supuestamente, le restaría demanda al circuito del CCL.

Mirá también

La demanda de CCL proviene mayoritariamente de fondos de inversión extranjeros que quieren llevarse los dólares, pero también intervienen en ese segmento que llegó a mover US$ 95 millones por día, sociedades de garantía recíproca y compañías de seguro.

Para el Gobierno la reducción de la brecha cambiaria pasó a ser un objetivo primario después de cerrado el acuerdo por la deuda y para eso, entienden en Economía, sería esencial que tanto el Tesoro, como el Banco Central, los bancos, las empresas y los pequeños ahorristas, se inclinen por el circuito de los pesos. ¿Será posible convencer a los compradores de dólares?

La respuesta anticipada parece difícil, más cuando el mismo día en que Clarín adelantaba que el acuerdo estaba cerrado, los minoristas exigieron los homebanking para hacerse de los US$200 mensuales de dólar ahorro.

La intención de “desdolarizar” los ahorros vuelve a estar sobre la mesa de las prioridades oficiales y forma parte del esquema para la coyuntura que pretende ganar voluntades después de un acuerdo con loss acreedores de afuera que trajo alivio.

‘);
$(“#activateComments”).trigger(‘refreshPlugin’);
}

$(document).on(“wa.login”, function(e, user){
refreshCommentPlugin();
});


Like it? Share with your friends!

851

0 Comments

Your email address will not be published. Required fields are marked *